"Esta es mi 4ª maratón y como todos los años comienza el ritual dos semanas antes. Los hidratos de carbono pasan a ser mi dieta básica y un redoxón complex por la mañana me ayuda a aguantar las 8 horas currando y el entreno de después.
Este es el segundo año sin entreno específico, las rodillas me lo impiden. Pero la bici me da el fondo necesario para aguantar la prueba.
Este año he entrenado menos si cabe y no he hecho ni siquiera series, pero la maratón es mi prueba y el gusanillo que me recorre el cuerpo los días previos hacen que mi motivación se multiplique por 100.
El día de antes tranquilo, 60 kilómetros en bici (con Alberto) y comida con los amigos en un bufet libre sólo de pasta (en Plaza) tenéis que probarlo. Por la tarde toca hidratarse y bebo 3 litros de aquarius y me como unas almendras crudas. Cena rápida pero no por eso ligera y a la cama a dormir mis 8 horas con la mochila ya preparada.
Las 6.50 es la hora a la que me levanto para que me de tiempo de todo, quedamos Javi, David y yo para bajar en bus pero nos encontramos a Iván (la liebre de 3’30) que no nos conoce más que de correr por el parque, que buen chaval.
Después de darnos crema calentadora y unas carreritas cortas empieza lo serio. La liebre parece nerviosa, nunca ha corrido un maratón y los km a 4’05 me parecen excesivos. Con el paso del 10 km se da cuenta y empieza a coger el ritmo de 4’15. Vamos en grupo, unos 30 y cada cinco km un poco de hidratación. Van pasando km y llegamos a la media 1’29’’20 parece buen tiempo pero psicológicamente me digo hasta aqui Sergio ahora lo que puedas y a pesar del viento lo que puedo es seguir detrás de la liebre. Más km y en el 32 Paco se tira al asfalto y me lleva como locomotora, yo soy ya el vagón de cola del grupo de no más de 10 que va con la cadena enganchado. 34, 35, 36, 37,....... Esto se pone chungo y la liebre se me va unos 20 metros. Paco me tapa el viento que tan dura ha hecho la carrera en gran parte del trayecto. Nos cruzamos con David, el va también asfixiado pero 2 km por delante mío, menudo tio, vaya fichaje. Quedan 3, 2........ La liebre no se va más de 25 metros y consigo mantener el ritmo (Paco me anima como un poseso).
Enfilo Don Jaime y ya oigo el rugir de la gente, como siempre, que te lleva en volandas hasta la meta. Mi crono 2’59’11 que pasada, siempre había dicho (por el tema de las rodillas) que cuando bajase de 3 horas me retiraba,....... pero el gusanillo es más fuerte de lo que parece y el año que viene marcaré un nuevo reto.
Gracias a todos los que nos habeis venido a ver y a Paco que me arrastró 10 km."
Sergio del Barrio Cortés